La Real Academia Española define como usuario a la persona que posee el
derecho de utilizar algo ajeno con limitaciones y que el lector es la persona
que lee o tiene el hábito de leer.
Los usuarios de la información
Se especifican dos grupos de usuarios de la información: los potenciales y los reales. Ambos tienen necesidades de información pero los primeros
no son conscientes de ello y los otros son los que la utilizan frecuentemente,
sin tantas inseguridades.
La biblioteca deberá ofrecer servicios para responder a las necesidades
de información de los usuarios.
Los usuarios comprenden un extenso campo y sus necesidades se diferenciarán
dependiendo de las características institucionales y de la comunidad en la que
se sirve. Las bibliotecas se clasifican en:
|
Tipo de
biblioteca
|
Usuario
|
Función
de la Biblioteca
|
|
Académica
|
Estudiantes, profesores, investigadores. Grupo homogéneo.
|
Fin de la biblioteca es la educación y actualización
profesional.
|
|
Escolar
|
estudiantes
, maestros y profesores.
|
Responde
a demandas del ámbito escolar, promoción de la lectura.
|
|
Especializada
|
usuarios específicos.
|
Satisfacer necesidades de la institución.
|
|
Nacional
|
usuarios
diversos
|
Acrecentar,
registrar, preservar, conservar, custodiar y difundir memoria documental de
un país.
|
|
Especial
|
usuarios con discapacidad especial.
|
Adecuar a las necesidades de los usuarios.
|
|
Pública
|
todos
los ciudadanos de diferentes edades y necesidades.
|
Responder
a diversas características y temáticas específicas.
|
|
Virtual
|
usuarios heterogéneos.
|
Responder a los objetivos de la institución donde está inserta.
|
Estudio de Usuarios
Para conocer las necesidades de los usuarios y brindar recursos y servicios
para satisfacerlos se debe realizar un diagnóstico de los servicios que se
brindan y atender los factores que intervienen en la prestación.
Para la realización de un estudio que determine las necesidades y grado
de satisfacción del usuario habrá que diseñar un instrumento de
evaluación.
La herramienta que utilice la
biblioteca debe tener claro los siguientes aspectos:
·
objetivos: en función de la
satisfacción del usuario dentro de sus posibilidades que ofrece y cómo lo hace.
·
diseño de la herramienta
de medición, elaborada con tiempo y consignas claras.
·
ver cómo se valorarán los resultados
y la escala que se aplicará.
El estudio de usuarios trata de analizar cualitativamente y
cuantitativamente los hábitos de información, establecer las necesidades y
lograr la satisfacción de los usuarios.
Los bibliotecarios deberán conocer las variables que pueden estar
presentes, pensando en la biblioteca como usuario. Se atenderá a los objetivos
de la institución, a las actividades que se desarrollan diariamente y a los
servicios que se ofrecen.
El estudio de usuarios ocupa un papel fundamental en la formación, el
objetivo se encuentra centrado en el usuario teniendo en cuenta los factores:
·
necesidades informativas,
·
comportamiento del usuario con
relación al proceso de búsqueda y recuperación de la información y su capacidad
de aprendizaje.
·
Modelos basados en la interacción y
la adaptación al uso de la información.
Herramientas para el estudio de usuarios
Elegir la herramienta más conveniente para realizar un estudio de
usuarios permitirá conocer el grado de satisfacción respecto de los servicios,
infraestructura, instalaciones, recursos, atención , etc.
El cuestionario:
Debe ser sencillo, debe enumerar los servicios específicos, se debe realizar
sobre una muestra representativa de usuarios. La muestra debe atender al tamaño de la
población. Debe constar el tipo de
usuario que concurre a la biblioteca. Las preguntas deben variar con relación a
la respuesta que se desea obtener y acorde al grado de especificidad. Pueden
contener preguntas abiertas o cerradas, tienen un ítem dedicado a la
valoración. Cuando existen diferentes
puntos de vista para realizar la evaluación de satisfacción del usuario, los
grupos de preguntas deben estar subdivididos en categorías que permitirá que el
cuestionario tenga consistencia interna necesaria para efectuar la evaluación
final. La muestra debe contemplar el nivel de conocimientos de los encuestados
y responder a un grupo con características semejantes.
La entrevista
Junto con el cuestionario o la encuesta se puede combinar la entrevista
para hacer más efectiva la recolección de datos. Posibilitará conocer al
usuario quién agregará otros aspectos que no se hayan tenido en cuenta en el
cuestionario. Se realiza sobre muestras pequeñas. Debe realizarse a través de
preguntas puntuales. es conveniente realizar preguntas cerradas y abiertas.
Puede efectuarse en diferentes ámbitos. posibilita que la biblioteca tenga
mayor visibilidad ante su comunidad y que el bibliotecario adquiera proyección
profesional. Permite difundir los servicios y recursos a los usuarios.
La observación
Se realiza en la biblioteca. posibilita al profesional que observe la
forma en que los usuarios se acercan a la información y cómo utilizan la
biblioteca. Se podrá conocer los hábitos de información del usuario. Se
prestará especial atención a diferentes cuestiones del comportamiento del
usuario. Permite determinar que necesidades tienen, que esperan de la
biblioteca y dónde se debe reforzar el servicio.
El contacto directo
Se constituye en un instrumento efectivo para tener un acercamiento
personal e informal con el usuario.El bibliotecario debe tener contacto directo
con el usuario, lo que permitirá una visión positiva de la biblioteca.
El libro de quejas y la caja de sugerencias.
Permite conocer aciertos y desaciertos de las prestaciones de la
biblioteca. Constituye un medio que puede integrarse para mejorar u optimizar
el funcionamiento de la biblioteca.
Se puede afirmar que la importancia de realizar un estudio de usuarios
radica en que constituyen un instrumento de valor en la planificación de
las actividades de los servicios prestados por la biblioteca.
Bibliografía Utilizada:
- Monfasani, R. E.; Curzel, M. F. (2006) “La formación de los usuarios de la información”. – En su: Usuarios de la información : formación y desafíos. – Buenos Aires : Alfagrama, p. 31- 44.
No hay comentarios:
Publicar un comentario