El concepto de alfabetización informacional es relativamente nuevo, se utilizó por primera vez en EE.UU. por Paul
Zurkowski en 1974 en un trabajo realizado para la Comisión Nacional de
Biblioteconomía y Documentación. El uso del término se asoció al concepto del
uso eficaz de la información en un entorno laboral para la resolución de
problemas. Desde entonces el termino AI ha sido ampliado en múltiples aspectos
y relacionándolo con diferentes conceptos de alfabetización. Asimismo muchos de
los autores que hacen referencia a este
término, definen a la AI como una habilidad y destreza del usuario de la
información en la búsqueda, selección, evaluación y análisis crítico. Se puede decir que este término no queda encuadrado solamente al ámbito bibliotecario, abarca también la educación en sus distintos
niveles y al ámbito laboral integrando
las tecnologías de la información y la comunicación con el fin de formar
usuarios. Al mismo tiempo diversos autores señalan que es un agente
educativo esencial (Lennox y Walker) en la enseñanza formal para la formación
del pensamiento crítico de los estudiantes y
por ende de la vida en sociedad.
La AI debe ser una propuesta transversal que articule las diferentes áreas educativas. La BE entre sus servicios debe capacitar a sus usuarios proveyéndolos de conocimientos que les permita acceder, interpretar, usar y comunicar la información en todos los soportes y formatos a fin de que pueda integrarse a la sociedad actual.
Las nuevas tecnologías del siglo XX abrieron paso a nuevas formas de
alfabetización centradas en destrezas para responder a necesidades de un entorno informacional más
complejo. Consecuencia de estas
tecnologías de comunicación e información, hace su aparición una nueva sociedad, la
sociedad en red. Esta sociedad está basada en la globalización que se fue
desarrollando a través de Internet y donde los usuarios son activos
productores que interactúan desarrollando y generando nuevos
contenidos por lo que precisan de una adecuada formación.
La sociedad del siglo XXl nos presenta nuevos
escenarios - no limitados por la condición tiempo/espacio-, que transforman nuestra vida -en cualquier
momento y en cualquier lugar-, requiriendo nuevos comportamientos –una mayor
autonomía e iniciativa- , nuevas maneras de relacionarnos -e interactuar con
los demás- , nuevas formas de aprender –construyendo el conocimiento de manera
conjunta-, y de vivir –inteligentemente-, entendiendo la inteligencia como “la
capacidad deliberada para adaptarse, seleccionar y conformarse en un medio”[1].
[1]
Morales, Felix Benito: La alfabetización en
información en centros de educación primaria y secundaria.
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